
Cárcel de Mujeres: mi trabajo. Realidades hasta ayer inexistentes brotan de entre las piedras, gritan por los pasillos en un remolino irreal. La solución a todos los conflictos: la frivolidad. Cerrar los ojos y no elaborar frases de más de cinco palabras, no creer en nada. Enterrar de una vez por todas el cadáver de Lenin y empezar a comprar zapatos. Disfrutar de la competencia y hacerle florcitas a los borceguíes... No recordar ni siquiera por un segundo que la mayoría de la gente está presa por pobre, por no tener mi suerte o tu educación. Acomodo la tricota, me doy dos manos de make up, un buen perfume y pienso en todas las cosas bellas que el dinero puede comprar... o sea, por más que me traicione a mí misma: ¡SISTEMA, TE QUIERO COMO SOS!!! ¿para qué natgeo cuando está Tinelli? ¿para qué leer si existe la tele? ¿para qué ser crítico, si puedo comprar bolsitas de pensamiento masticado? ¿para qué luchar, si siempre ganan ellos?. Libros no, alpargatas sí y la rep... Pero como siempre, con glamour!. Vendo el alma pero cara, me hundo en la mierda pero con distinción, traiciono mi ideología ¡Pero no, si estoy ahí para marcar la diferencia, cambiar la institución, ser el punto de quiebre...!!! ja, ja, señores: me vendí. Y lo haré cada vez que sea necesario. Puedo ser patética, pero nunca hipócrita. La fucking realidad tiene su suelo y sus vigas hechas de intereses económicos y yo vivo ahí. Y si me voy a manchar con barro, mejor me tiro al charco. Si lo voy a hacer lo voy a hacer MUY bien!
1 comentario:
Gi!!!!
Definitivamente, seguis siendo la misma persona que conocí hace ya muchos años.
Quizá un poco mas frívola que lo que solías ser.
Seguí escribiendo así que da gusto.
Y acordate, siempre, con las plumas bien limpias! Hay que ir escupiendo plumas. Siempre una diva!
Beshos nena!!!
Ama!
Publicar un comentario