
Esperar... nunca fui buena para eso. Y tengo que. La vida tiene el mal gusto de ponerme a prueba cada dos por tres. Y ahora tengo que esperar, a ver con qué máscara me despierto mañana. Porque mi rostro de desdibujó hace rato. Hay que esperar y ver que pasa cuando salga el sol, una vez más. Hay que esperar y esperar y en una de esas, cambiando un detalle aquí y allá, después de la espera vuelva a ser esa persona que nunca fui. Vuelva a ser la mujer normal que todos piden que sea y yo no sé como ser.
1 comentario:
thats amazing story.
Publicar un comentario